Porque en esos momentos fue como si hubiera entrado en erupción un volcán. Ella, que temblaba desde el fondo del bar y tú que tocabas esos acordes y cantabas esas letras tan emponzoñadas. Porque a ti te mataba como le mataba a ella. Querías odiarla, pero no podías. Y pasaron 19 días y 500 noches como decía Sabina. Y tú, que temblabas cada vez que ella dejaba el Lucky Strike en el cenicero y la marca del pintalabios en el vaso.Yo todavía recuerdo como todo en esa sala temblaba, todavía puedo sentir el olor a tabaco y alcohol en el ambiente. Y no te diré que no lo echo de menos, pero todo era mentira.
Esos besos de Judas, las lágrimas de cristal y el rostro de hielo. Yo, que creía que tú eras el Soldadito de Plomo, que ni hablabas, ni sentías. Pero, esta historia se queda a medias cómo se quedó tu cigarrillo. Tal y cómo se quedó ese vaso, que tal vez fuera el mío. Porque esta canción acabó un 13 de Julio.
<< Y el azar es así. Unas veces las cartas miran hacia arriba y otras ni si quiera están puestas sobre la mesa>>

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